Atacama : camino a la luna

Valle de la luna en Atacama

Hay un lugar en la Tierra en el que se puede pasear la Luna, pero para llegar a él hace falta adentrarse de lleno en el desierto más seco del planeta.

Es el norte de Chile el que da cobijo a este lugar, un paraje desértico en el que la erosión milenaria del viento ha creado caprichosas formas de paisajes extraterrestres que merecen el nombre de Valle de la Luna.

Paisaje lunar

Las llanuras secas, salpicadas de rocas, tapizan los fondos de altos acantilados y fallas milenarias, que resquebrajan el terreno y descansan bajo la atenta mirada del volcán Licancabur.

El desierto de Atacama, que un día fue lecho marino, es hoy más de 100.000 kilómetros cuadrados de terreno yermo, encajonado entre el anticiclón del Pacífico y la barrera natural de los Andes, que mantienen su casi permanente sequía.

valle de la luna, cerca de Atacama

Monticulos en el desierto de Atacama

Igual que en sus tocayos de Bolivia y Argentina, las curiosas formas pétreas que llenan el Valle de la Luna de Atacama alternan rocas, tierra y arena con afloramientos salinos y abruptas laderas, conformando un bello espectáculo que que rodea un reino de silencio.

Dentro de su vasta extensión, a 13 kilómetros de la población de San Pedro de Atacama, los valles y cordilleras encadenan sus tonos, del ocre al azul, pasando por el rojo, para recordar ante el visitante un genuino paisaje lunar.

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