Belén Napolitano en la ermita de San Sebastián.
Si vienes haciendo la ruta de los mosaicos, en la parte trasera de la ermita de San Sebastián, no debes dejar de ver uno muy impactante que recoge todos los monumentos de Cortegana y que para mí fue mi favorito.
La ermita, conocida por todos como «El Santo» se comenzó a construir a finales del siglo XIV o principios del XV. Consta de una sola nave dividida en cuatro tramos y su exterior es muy sobrio.
La gran razón de que esta ermita sea una visita imprescindible es que alberga un verdadero Belén Napolitano compuesto por piezas originales, algunas fechadas a finales del siglo XVIII, originarias del mismo Nápoles.
Entre sus escenas pueden admirarse algunas habituales en este tipo de belenes, como el pesebre, el pastor durmiente, y otras relacionadas con Cortegana como la tienda de productos del cerdo ibérico o los ejemplares de la tradicional cerámica de cuchara. Debemos esta joya al conocido en el pueblo como Paco Amores, fue él quien donó este belén que fue coleccionando a lo largo de su vida. Te quedarás, al igual que yo, boquiabierto al tenerlo delante.
Gracias Rubén por este magnífico artículo de Cortegana. Fue un verdadero placer acompañarte en tu visita. Esperamos de corazón volver a verte por aquí.
Hasta entonces, sigue disfrutando con eso que tan bien sabes hacer caminando por el planeta…
Saludos!